El aburrimiento puede llevar a cometer los actos más imprudentes y a confundir la rebeldía con la estupidez. Si a ello le añadimos cantidades ingentes de inocencia y una ausencia absoluta de educación sexual, el resultado puede ser muy similar al desenlace de Blog, el debut en la dirección de largometrajes de Elena Trapé.

Estamos ante una película tan atrevida en la forma como en el fondo, en la que no solo llama la atención su manera de recurrir al metraje encontrado para narrar gran parte del film, sino también las reflexiones que suscita esa manera errática de rebelarse contra el sistema establecido por parte de sus protagonistas. Por lo general, las películas que reivindican un cambio muestran a los héroes alcanzando triunfalmente sus metas. Sin embargo, Elena Trapé opta por la confusión que acompaña a la adolescencia, y sus personajes, aún sintiéndose incómodas en el mundo que les ha tocado vivir, todavía no aciertan a identificar la raíz de su inconformismo vital.

Entre sus virtudes, cabría destacar la rabiosa frescura de unas actrices que, siendo inexpertas, parecen inmunes a la presencia de las cámaras y realizan unas interpretaciones repletas de naturalidad. Mérito compartido con una directora que ha sabido extraer esa espontaneidad que solo se encuentra en la vida real y rara vez emana de la gran pantalla. Asistimos, pues, a un retrato fascinante de la adolescencia femenina, compuesto por los retazos de un guión (y en ocasiones a la ausencia del mismo) que acierta en la espontaneidad de sus diálogos y en la exposición de las inquietudes existenciales de sus protagonistas.

No tan creíble resulta la sucesión de acontecimientos que se desencadenan en los últimos compases del film. Rompiendo con la inercia precedente, todo parece demasiado calculado y encaminado al desenlace de un guión que delata una excesiva voluntad de pulcritud formal. A la hora de extraer conclusiones, cabe la opción de evitar la interpretación realista del film, a pesar de su origen en hechos verídicos, y decantarse por su imponente carga conceptual.

Al margen de algunas decisiones discutibles, Blog presenta a una cineasta con una sensibilidad especial para expresar ideas tan intangibles como la necesidad que sienten sus protagonistas de escapar del sometimiento masculino. Trapé no señala el camino a seguir, pero sí descarta algunos desvíos que nunca llevarían al destino deseado. Hacer mal lo que ya hacen mal ellos solo perpetua la misma situación. Simplemente hagámoslo bien.

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